La adopción global de los automóviles tomó casi 70 años. Los televisores a color se popularizaron a nivel mundial pasadas más de 3 décadas. El internet ganó popularidad universal luego de más de 20 años.

Usualmente, toma décadas de desarrollo para que estos productos que marcan una nueva época penetren en los mercados globales. En este artículo, nos centraremos en Bitcoin, que acaba de celebrar su aniversario número 14. ¿Definirá Bitcoin las tendencias de nuestra época? ¿Podría convertirse en parte de nuestra vida cotidiana como los automóviles o los televisores a color?
Hagamos primeramente un recuento de la historia de Bitcoin.
Un nerd de la tecnología anónimo, conocido como Satoshi Nakamoto, publicó un documento titulado “Bitcoin: Un Sistema de Efectivo Electrónico Peer-to-Peer” en el sitio web de la Fundación P2P el 31 de octubre de 2018. El documento ilustraba cómo usar una red peer-to-peer para construir un sistema de transacciones electrónico que no dependiera de créditos.
El 3 de enero de 2009, Satoshi Nakamoto minó el bloque génesis (bloque #0) en un servidor en Helsinki y obtuvo la primera recompensa por bloque de la red (50 BTC). En ese entonces, el mundo fue sacudido por una inusual crisis financiera, y millones de personas perdieron sus trabajos y cayeron en bancarrota. Curiosamente, en el bloque #0 estaba incorporada de forma permanente una frase: “The Times 03/enero/2009 El canciller al borde del segundo rescate a los bancos”, que fue el titular de la primera plana de The Times el día en que fue minado el bloque génesis, y esto pudiera ser la manera de Satoshi de expresar su descontento con los bancos centrales.
En ese momento, en medio de las repetidas crisis financieras y el nivel de inflación sin precedentes, la riqueza de las personas continuaba depreciándose, y Satoshi Nakamoto quiso crear una moneda súper soberana que no dependiera de ninguna autoridad nacional o agencia de informes crediticios. Idealmente, esa súper moneda no se depreciaría debido a un suministro excesivo y estaría disponible para todo el mundo. Satoshi Nakamoto imaginó una moneda que perteneciera realmente a toda la humanidad. Puso sus esperanzas en Bitcoin, deseando que eventualmente fuera adoptado en el mundo entero y evolucionara hacia un sistema de transacciones globales basado en commodities.
Luego de 14 años de desarrollo, Bitcoin ha sobrevivido las dudas, críticas e incluso abusos en los primeros días, y se ha convertido en una reserva de valor principal. En la actualidad, un número creciente de países han adoptado Bitcoin como moneda de curso legal y ya no es un juguete de alto consumo energético sin ningún valor. A pesar de su aumento de valor, Bitcoin todavía tiene un largo camino que recorrer para hacer realidad la visión de Satoshi y convertirse en un sistema global de transacciones basado en commodities.
Datos tomados de Statista muestran que, de los encuestados en Estados Unidos (de 2000 a 12000 participantes entre 18 y 65 años), el 6% poseía o había utilizado criptomonedas en el 2019. La cifra se mantuvo sin cambios en el 2020, aumentó a 13% en el 2021 y a 16% el año siguiente. Podemos decir que, a pesar de que la cifra fuera tan pequeña hace unos años, el porcentaje de encuestados de los Estados Unidos que poseen o han utilizado criptomonedas ha ido aumentando de manera estable desde el 2020, y otros países han tenido tendencias similares.

Alrededor del mundo, la mayoría de los lugares no proveen canales de pago con Bitcoin debido a los limitados escenarios de pago con criptomonedas, y la mayoría de los inversores individuales e institucionales y gobiernos consideran a Bitcoin como una commodity especial con reserva de valor. Entretanto, el marco regulatorio para las criptomonedas tales como Bitcoin aún necesita muchas mejoras.
En segundo lugar, comparado con commodities como el oro, Bitcoin está sujeto a la volatilidad en el precio, y las políticas y regulaciones gubernamentales tienen impacto directo en el precio de BTC. Para el público general, los cambios drásticos en el valor de su efectivo son sencillamente inaceptables, lo cual es también la barrera primaria que impide que Bitcoin se convierta en un método de pago cotidiano.
A pesar de todo, cabe destacar que Bitcoin siempre puede actualizarse. Segregated Witness (SegWit) ha hecho más barato el intercambio de Bitcoin; el nacimiento de la Lighting Network ha hecho posibles las pequeñas transacciones cotidianas de Bitcoin; la actualización Taproot creó posibilidades de escalabilidad ilimitadas para Bitcoin. A medida que se mina más BTC, este se podría convertir en una reserva estable de valor como el oro gracias a su suministro constante. Para ese entonces, Bitcoin pudiera finalmente hacer realidad la visión de Satoshi de un sistema de transacciones distribuido que se utilice en cada rincón del mundo.


